La realización del informe sobre la pasarela peatonal de Xirivella llevó a comparar la accesibilidad del Barrio de La Luz con el entorno y en esa tesitura se constata que la conexión del Barrio de La Luz con Mislata, pueblo limítrofe, también se ha visto limitada por la existencia de dos pasarelas peatonales (Cid – Marconi y Cid – Pio X) situadas sobre termino municipal de Valencia.

Las pasarelas de la avenida del Cid, las 6 existentes, tienen la particularidad de disponer de acceso mediante escalera y rampa. Pero la pendiente de la rampa, el 16 %, la hace inaccesible para personas con movilidad reducida.

Hay que resaltar que una pendiente del 16 % es insuperable de manera autónoma, cómoda y segura por una persona usuaria de silla de ruedas, cuestión que tenemos constancia fue comunicada a la alcaldía de Valencia en el año 2000, por parte de una asociación del sector de la discapacidad, sin que hasta el momento se haya producido actuación alguna.

Cabe resaltar que una infraestructura accesible, el metro de Valencia, discrimina a los vecinos con movilidad reducida del barrio de Tres Forques al no disponer de ascensor de acceso al metro, dado que solo se ha instalado un ascensor en la estación de la Avenida del Cid, con salida a la Calle Burgos (Barrio Nou Moles). Especial mención hay que hacer de que a ambos lados de la pasarela se encuentran las sedes de COCEMFE-CV y ADELA-CV. Sería deseable que se instalara un ascensor para acceder a la estación en la parte recayente a la calle Santa Cruz de Tenerife.

En iguales condiciones de accesibilidad se encuentran las dos pasarelas situadas en la Avenida de Ausias March, con rampas al 16 % son inaccesibles y peligrosas, hasta el punto de haberse producido la caída de una persona usuaria de silla de ruedas al volcar la silla hacia atrás. Se hace recomendable, si no imprescindible, que se señalice la pendiente de las rampas al inicio.

Finalmente cabe hacer especial mención a la pasarela de Amparo Iturbe, pasarela provisional instalada hace 40 años, que cuenta solo con acceso mediante escaleras que, al margen de consideraciones técnicas de accesibilidad, resultan peligrosas especialmente al bajar por tener la huella sobre tabica. La información y documentación contrastada acreditan que una parte de la pasarela se puede instalar rampa y en la otra no, por lo que procede instalar un ascensor, tal como prevé la normativa autonómica sobre pasos peatonales elevados.

Estudio Coordinado y Dirigido por

Vicente Valero Sanchis

Experto en Accesibilidad

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