Cuando hace años surge la idea de SOLCOM, pensamos que temas de accesibilidad o vida independiente, coparían la actuación de la asociación, sin embargo, a dia de hoy, podemos decir que un 60% de los casos que recibimos son temas relacionados con la discriminación de los niños y las niñas con diversidad funcional en las escuelas.

Si fuésemos capaces de abstraernos de la percepción de sociedad de derechos y libertades, en la que supuestamente vivimos, tal vez entenderíamos que desde las administraciones publicas se vulneren sistemáticamente los derechos de los niños con diversidad funcional, sin embargo, para un gran sector de la población es increíble que sea real lo que contamos, simplemente porque a ellos no les ha tocado vivirlo.

Sería lógico no concebir los derechos de un ser un humano, distintos a los de otro, simplemente porque no viva una determinada realidad, pero en nuestro país, las familias con hijos con diversidad funcional que deciden que estos sigan escolarizados en centros ordinarios, son observadas en muchas ocasiones por el resto de la sociedad, ajena a la historia, casi casi como unos descerebrados, simplemente por decidir que educación quieren para sus hijos y luchar por el derecho a que sus hijos se eduquen con el resto de niñas y niños de su edad. Para que se conozcan y reconozcan como personas en igualdad es necesario que se eduquen, crezcan y se desarrollen juntos. Solo así conseguiremos una sociedad inclusiva, donde todos tengamos cabida y no seamos discriminados por nuestra diversidad.

Esa idea del resto de la sociedad hacia estas familias, esa lucha constante y titánica ante la administración de turno, ese remar contra corriente,hace que uno se sienta sólo, incomprendido, impotente…. Pero cuando uno se encuentra con más gente que se ha podido sentir en su lucha igual de sola, incomprendida, impotente… todo cambia, se transforma, y fluye, sencillamente porque todos hablan el mismo idioma.

Algo así fue lo que sucedía el pasado sábado en Málaga en Workshoporienta. Un encuentro fomentado por Nacho Calderon y Maria José G. Corell, que reunió a muchas familias y profesionales de la educación comprometidos con la inclusión, para hablar y debatir sobre el sistema educativo y para lanzar propuestas de acción contra la segregación y vulneración de derechos de los niños con diversidad funcional.

Carmen Morales, Presidenta de Solcom, asistió a dicho encuentro, donde animó a todo aquel que sienta vulnerado los derechos de sus hijos a denunciar, al tiempo que agradecía la unión de tantos profesionales con ganas de cambiar y evolucionar hacia otra realidad educativa.

A todas esas familias, las que estuvieron, y las que están, recordarles solo que, sentirse parte de un colectivo, hace que la voz se multiplique. Tener conciencia de no estar sólo, da fuerzas para seguir.

Desde Solcom, queremos recordar que la unión hace la fuerza para luchar por un mundo Justo donde todos formemos parte de la sociedad con los mismos derechos. Por eso tenemos que unir nuestras fuerzas para seguir luchando, por un mundo donde seamos socialmente iguales humanamente diferentes y totalmente libres.

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